Cultura Benedictines Catalunya

El monasterio de Sant Pere de les Puel·les es el testigo vivo más antiguo de la institucionalización de vida religiosa femenina en Cataluña. La comunidad se ha regido siempre por la Regla de san Benito. El año 945, fecha de la consagración de su iglesia, es considerado el de la fundación del primer monasterio femenino de la ciudad de Barcelona. Debido a su situación estratégica, el monasterio ha sido devastado y expoliado varias veces. Con todo, la destrucción y las exclaustraciones no han conseguido extinguir la capacidad de la comunidad de rehacerse una y otra vez.

El acta de consagración de la iglesia es el primer documento que se conserva en el archivo monástico que hace referencia a la comunidad de Sant Pere de las Puel·les. El obispo de Barcelona consagró la iglesia a petición de los condes de Barcelona, Sunyer y su esposa Riquilda.

Debido a su emplazamiento fuera murallas primero y dentro de la ciudad después, fue testigo y parte involucrada en todas las guerras y asedios que sufrió la ciudad, desde el ataque de Almanzor en 985 hasta el asedio de la Guerra de los Segadores en 1651-1652 o el once de septiembre de 1714 en la Guerra de Sucesión. Durante el siglo XIX la comunidad se vio obligada a dejar el monasterio en varias ocasiones: en 1814 por un breve periodo de tiempo a consecuencia de la invasión napoleónica; en 1823 porque el ayuntamiento lo destinó como prisión, la comunidad no podrá volver hasta después cinco años; en 1835 sufre una nueva exclaustración a raíz del Decreto de desamortización de Mendizábal; en 1843, nuevamente, fue destinado como prisión y las monjas hubieron de esperar 23 años para poder regresar al monasterio; pero al cabo de pocos años, en 1865, a causa de los alborotos antirreligiosos el gobernador civil las obliga a dejarlo de nuevo. El abandono del monasterio finalmente conllevó su desaparición en 1873, quedando tan sólo la iglesia que subsistirá como parroquia. La comunidad, tras una breve estancia con las monjas carmelitas de Vilafranca, se instalará en 1877 en una casa de san Gervasi hasta la finalización de la construcción del nuevo monasterio de Sarrià en 1879, dónde todavía hoy reside.

El nuevo monasterio se empezó a construir en el año 1877 y fue ocupado por la comunidad en 1879. Durante la Guerra Civil fue quemado y empleado como intendencia, razón por la que la comunidad se vio obligada a abandonarlo. El 1945, con motivo del milenario de la fundación del monasterio, se consagró la nueva iglesia.